martes, 3 de abril de 2012

Manuel Varela: “El Hospital 2050 que proponemos es un centro sin muros e inteligente, basándonos en desarrollos tecnológicos”

DIRECTOR GENERAL DE INNOVACIÓN

El objetivo principal es “cambiar el modelo asistencial para mejorar la sostenibilidad del sistema y el servicio que se presta al paciente”
Enrique Pita.
En diciembre de 2011 la Xunta de Galicia y el entonces Ministerio de Ciencia e Innovación firmaron dos convenios para poner en marcha dos ambiciosos proyectos: Innova Saúde y el Hospital 2050. Poco más de tres meses después, ambas iniciativas están en marcha y van dando sus primeros pasos hacia el objetivo principal, que no es otro que “cambiar el modelo asistencial para mejorar la sostenibilidad del sistema y el servicio que se presta al paciente” explica a Redacción Médica el director general de Innovación y Gestión de la Salud Pública de la Xunta, Manuel Varela.
Manuel Varela.
¿De dónde surgen los proyectos Hospital 2050 e Innova Saúde?

Ambos, tanto el Hospital 2050 como Innova Saúde, son una respuesta a las necesidades que teníamos de resolver problemas asistenciales. Hace aproximadamente un año y medio creamos un equipo de trabajo dentro de la Consejería de Salud con el objetivo de impulsar que haya proyectos de innovación, pero todos los proyectos que hagamos siempre van buscando cambiar el modelo asistencial y que sean de impacto, para hacer grandes cambios, para mejorar la sostenibilidad del sistema, para mejorar el servicio que prestamos al paciente y que se puedan implantar.

Partimos de una necesidad a resolver, una idea, se va concretando, hacemos una prueba piloto y después se implanta en toda la organización. Un ejemplo en Galicia en los últimos años es la implantación de la historia clínica electrónica, que comenzó hace unos años, se implantó poco a poco y hoy es una realidad en todos los centros y que ha cambiado la dinámica de trabajo de los médicos y el servicio que se presta a los pacientes.

¿Qué prioridades se marcan con estos proyectos?

Cuando la Plataforma de Innovación se pone en marcha hace año y medio, una de las cosas que se hicieron fue seleccionar las prioridades que tiene el Servicio de Salud en cuestión de necesidades, que no dejan de ser más o menos las mismas que cualquier otro servicio de salud. Así, se señalan la atención de crónicos; el hecho de que cada vez el hospital se convierta en un centro de alta resolución y que la hospitalización se pueda realizar en el propio domicilio del paciente; aprovechar las nuevas tecnologías para tratar al paciente a distancia, para prestarle servicios en su hogar; la gestión de la imagen médica o la eficiencia de la energía…Es decir, una serie de retos que todos los servicios de salud hemos identificado y trabajamos para resolverlos de una manera o de otra.

¿Cómo se financian? ¿Cuál es la relación con el extinto Ministerio de Ciencia e Innovación?

Observamos que había una oportunidad realmente importante para Galicia para financiar proyectos de innovación. Hay una partida de financiación europea para el periodo 2007-2013 que supone más de 2.000 millones de euros para España para el desarrollo tecnológico. En este sentido, reciben más financiación y en mejores condiciones aquellas comunidades autónomas que están más lejos de converger con la media europea, por ejemplo Galicia, Castilla-La Mancha o Andalucía.

En nuestro caso concreto había aproximadamente unos 260 millones de euros en este periodo para empresas privadas y unos 100-110 millones para la Administración pública. Este dinero lo gestionaba el antiguo Ministerio de Ciencia e Innovación, que ahora es Economía y Competitividad. En el caso de Galicia y la parte de Administración pública, lo cierto es que a 2011 no había ningún dinero utilizado, esos 100 millones estaban si adjudicar. Era por tanto una situación un poco límite porque el periodo para el inicio de los proyectos acababa en 2013, aunque permite una prórroga hasta 2015.

Le planteamos al Ministerio de Ciencia e Innovación los dos proyectos de los que he hablado antes. Con uno de ellos, lo que pretendemos es cambiar el modelo de servicios asistenciales, que es al que hemos llamado Innova Saúde, que incide sobre cómo aplicar las innovaciones a los procesos para mejorarlos. El otro proyecto, Hospital 2050, tiene más que ver con la infraestructura propia de un hospital, que parte de la visión de empezar a diseñar el hospital del futuro.

Al Ministerio le gustó mucho la idea. Estos fondos que tiene el Ministerio deben ir enfocados a desarrollar tecnologías, que es lo que vamos a hacer nosotros, y sobre todo tiene que tener una participación muy clara de la empresa, son fondos que buscan incentivar la competitividad empresarial. El modelo que nosotros presentamos parte de identificar un problema asistencial que resolver, como por ejemplo la hospitalización de pacientes crónicos en su domicilio, tenerlos monitorizados desde casa, conectados con su gestor de caso, etc, porque es mejor para el paciente, mayor calidad de vida y, en teoría, más sostenible económicamente. ¿Cómo conseguirlo? Con tecnologías de información, pero son unas tecnologías de las que existe la base pero no están desarrolladas en el terreno médico. Aun así, las posibilidades son tremendas.

Lo que vamos a hacer es pedirles a las empresas que nos desarrollen tecnología y lo vamos a implantar en el Servicio Gallego de Salud. Las empresas que lo desarrollen tendrán por tanto un nuevo producto o servicio con el que competir, porque son necesidades que tenemos nosotros pero que tienen también otros servicios de salud de todo el mundo. Encajaba muy bien con el espíritu del fondo de la Unión Europea.

Comenzamos con la tramitación administrativa y el 1 de diciembre de 2011 se firmaron dos convenios entre el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Servicio Gallego de Salud por los que nosotros nos comprometemos a desarrollar estos dos proyectos, con un presupuesto de 45 millones de euros cada uno. El Ministerio nos financia el 70 por ciento del presupuesto de cada uno de ellos, es decir, unos 31 millones de euros por cada uno, y nosotros aportamos el resto.

Una vez firmado el convenio, nosotros adquirimos el compromiso de ejecutar el proyecto, que acabará a finales de 2015.

¿En qué punto se encuentran ahora?

Aunque evidentemente la idea era previa, no empezamos a trabajar formalmente hasta diciembre del pasado año porque la financiación era limitante. Comprenderá que 90 millones de euros en estos tiempos es mucho dinero.

Estos dos proyectos se dividen en 23 líneas de trabajo que van desde intentar desarrollar tecnología para hacer de la casa del paciente un hospital hasta intentar aprovechar las posibilidades de la teleasistencia sobre todo para que sea interconsulta entre nuestros propios especialistas, pasando por dar servicios al ciudadano a través de la TDT, gestionar sus citas, monitorización de crónicos o sistemas de información para mejorar las urgencias, entre otras. En definitiva, todo un paquete de proyectos para cambiar el modelo asistencial.

Los proyectos tienen tres fases muy claras. Por un lado, intentar definir cómo solucionar los problemas asistenciales que queremos solventar, diseñando cómo queremos que sea. Ahora mismo estamos definiendo qué tecnología queremos desarrollar, y en principio eso es lo que nos va a llevar buena parte de este año, aunque hay proyectos que van más avanzados y probablemente en verano estén más definidos que otros.

Una vez estén definidos, sacaremos por cada proyecto un concurso público para que las empresas se presenten a desarrollar lo que nosotros queremos hacer. Los plazos son aproximados, pero contamos con que esto comenzará en verano de 2012 si todo va bien y se extenderá durante la primera mitad de 2013 aproximadamente. Las empresas desarrollarán esas soluciones, que podrá llevar todo 2013 y tendremos 2014 y 2015 para probar esas soluciones. Es decir, haremos proyectos pilotos con buen número de pacientes.

En 2015 se acabará el proyecto. Habríamos cumplido con lo que nos hemos comprometido, pero el gran resultado es que en 2015 seamos capaces de implantar en el Servicio de Salud aquello que hayamos desarrollado y comenzar a cambiar la manera de trabajar. Es decir, lo bonito comienza en 2016, pero todo el trabajo hasta ese año es muy importante. Ese es el horizonte.

Entiendo que estos proyectos enlazan, de alguna manera, con la estrategia de Compra Pública de Tecnología Innovadora que se aprobó en la pasada legislatura.

Absolutamente. De hecho este es uno de los aspectos por los que al Ministerio de Ciencia e Innovación le gustó mucho nuestra propuesta y por lo que apostaron de forma importante. Buena parte del dinero destinado al proyecto se va a emplear precisamente en el desarrollo de tecnologías y en financiar CPTI, aunque no todo, porque hay que dedicar parte del presupuesto a pagar al personal, a comprar equipamiento, para infraestructuras.

Ese desarrollo de tecnologías va más allá del concepto de CPTI, que al final no deja de ser que la Administración compra algo que aún no está en el mercado y al hacerlo induce a que las empresas desarrollen nuevas soluciones o nueva tecnología que es innovadora y que las hace más competitivas.

De hecho, el Ministerio de Ciencia e Innovación quería que este proyecto, junto con algún otro que hay en España, fuera el caso de éxito de que la CPTI puede funcionar y puede servir para estimular la economía.

Con la desaparición del Ministerio de Ciencia e Innovación supongo que su interlocutora es la secretaria de Estado de Innovación, Carmen Vela. ¿Cómo es la relación?

En estos momentos la relación es igual de buena que era antes. Si se mira la hemeroteca y se observa la tramitación de los convenios, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y la entonces ministra Garmendia fueron muy claros. Se hizo un trabajo muy importante por las dos partes, muy leal y con muy buena sintonía por encima de colores políticos, como debe ser.

Ahora sigue siendo igual, lo que pasa es que estamos en una fase distinta. En aquel momento, nosotros presentábamos un proyecto y el Ministerio tenía que evaluar si era factible, y ahora la relación es más de supervisión de lo que estamos realizando. Además, tampoco se ha generado mucha actividad, pero aun así hablamos todas las semanas. Hay una Comisión de Seguimiento con representantes del Ministerio y del Servicio Gallego de Salud.

¿Han presentado el proyecto a patronales como Fenin, Farmaindustria, Asebio…?

Estamos en ello. Dentro del proyecto existe una partida importante para difusión y realmente es muy importante fomentar la participación, que se conozca el proyecto, que se conozca. En ese sentido, trabajamos en cómo vamos a difundir los proyectos, pero entendemos que aún es un poco pronto porque queremos presentarlos cuando hayamos avanzado más en lo que queremos hacer. Pero es probable que de aquí al verano hagamos distintas actuaciones. Por ejemplo con Asebio hemos tenido contactos informales.

¿Cuentan con la posibilidad de crear spin off dentro de los propios proyectos?

Es de esperar, y, de hecho, es uno de los objetivos del proyecto. Tal y como está pensado el proyecto y por la Compra Pública de Tecnología Innovadora, la propiedad intelectual de resultados del proyecto, grosso modo, va a corresponder a las empresas que desarrollen las soluciones.

Lo que esperamos es que haya empresas que viendo el buen resultado del proyecto y del desarrollo tecnológico que han puesto en marcha creen empresas para explotar ese producto. Pero también pueden hacerlo desde las empresas que ya tienen.

Tenemos claro que sin en tres años se hace una apuesta de 90 millones de euros para hacer desarrollo tecnológico en Sanidad, si se hace bien, tiene que tener un impacto en la economía. Al final va a haber un tejido empresarial alrededor de la sanidad mucho más competitivo, y se podrá hacer a través de una spin off o abriendo una nueva línea de negocio.

Interpreto que el proyecto es a largo plazo…

Exacto. Creo que los nombres están muy bien puestos. Cuando hablamos del Hospital 2050 no es porque vayamos a esperar a 2050 para implantar los resultados, sino que estamos hablando de una visión a medio-largo plazo de cambiar la asistencia sanitaria. Por eso es importante que definamos bien lo que queremos, que las empresas hagan un buen trabajo, que se implante bien, etc, pero la idea sería que si en 2016 he testado una forma distinta para tratar al paciente crónico o para gestionar las urgencias, empezáramos entonces a aplicarlo en nuestros centros sanitarios.

Lo bueno es a medida que se van implantando, irán surgiendo otras posibilidades de mejorar. Y ahí es donde entra la visión de medio plazo para cambiar el sistema asistencial. En el Hospital 2050 hablamos como objetivos muy generales de cambiar el hospital hacia un centro sin muros, entendiendo que el hospital también llega a la casa del paciente; inteligente, porque si tengo implantada la historia clínica electrónica puedo intentar al médico a la toma de decisiones o localizar una alerta alimentaria…Esto es una revolución. Pero también hablamos de hacer un hospital verde, rebajando el consumo energético, haciéndolos medioambientalmente más sostenibles. Estamos hablando por tanto de cambiar el concepto de hospital, y este es un primer escalón muy bueno, pero es un proyecto a medio plazo.

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