lunes, 19 de septiembre de 2011

LABORATORIO CLÍNICO DEL FUTURO

Actualmente los Hospitales españoles están involucrados en procesos estratégicos para hacer frente a la creciente demanda asistencial en un nuevo entorno sanitario caracterizado por el impacto de nuevas enfermedades y tecnológicas, cambios demográficos estructurales como el envejecimiento de la población, una mayor presión institucional y de los ciudadanos para disponer de servicios sanitarios más eficientes y de mayor calidad, unido todo ello a la constante presión para la moderación de los costes.
En este contexto los laboratorios clínicos han debido de ir adaptando su forma de actuación a las necesidades reales de la clínica, entrando en un proceso de reingeniería que permita la aparición de unidades más operativas, de manera que puedan convivir por una parte, unidades altamente automatizadas, basadas en la agrupación de actividades sobre la base de la tecnología y no de la especialidad y por otra, la reorientación de los recursos liberados por la automatización, creando unidades de mayor contenido clínico.
En este complejo escenario, los profesionales de los laboratorios no pueden además olvidar su misión, que consistirá, fundamentalmente, en adecuar la tecnología necesaria para realizar las determinaciones analíticas precisas, con el fin de servir de apoyo a la clínica, proporcionándole información fiable y útil para el correcto diagnóstico de las enfermedades, para el seguimiento evolutivo de las mismas y para el control de la eficacia de la terapéutica aplicada. Por todo ello, los laboratorios deberán desarrollar actividades asistenciales, atendiendo a las demandas de la clínica de forma rápida y a coste óptimo; actividades docentes, para profundizar en el conocimiento de la especialidad y actividades de investigación.
La organización interna debe estar basada en Unidades de Gestión Clínica, donde los profesionales asuman un compromiso con los resultados y la mejora continua.
Las nuevas tendencias en la organización de los laboratorios clínicos, deben estructurarse integrando todas las especialidades del laboratorio clínico de forma conjunta para aprovechar sinergias y tecnología. Esta integración, que debe respetar todas las especialidades, tiene como objetivo fundamental, la optimización de todos los recursos disponibles. Los Servicios de todos los laboratorios clínicos deben estar perfectamente coordinados de tal manera que se comporten como un laboratorio multidisciplinar que integran varias especialidades: Análisis Clínicos, Bioquímica, Hematología-Hemoterapia, Inmunología, Genética y Microbiología.
Los laboratorios han evolucionado hacia modelos de alta complejidad tecnológica, capaces de procesar un amplio panel de determinaciones, y grandes cargas de trabajo.
Los médicos de los laboratorios actuarán como consultores para poder integrar y producir información cada vez más sofisticada y necesaria para la toma de decisiones clínicas, interviniendo en la confección de guías clínicas y interactuando  cada vez más con los diferentes servicios clínicos para controlar de manera directa la demanda.
La creación de UNIDADES DE GESTIÓN CLÍNICA  favorecerá la implantación de procesos eficientes y de alta resolución desde las Áreas Clínicas.
Los sistemas de información suponen un elemento estratégico para el funcionamiento y la toma de decisiones en el hospital. Toda la información interna se genera, fluye y almacena de forma electrónica (historia clínica, peticiones, resultados, informes, etc.). El circuito electrónico proporciona una gran flexibilidad y potencia en la configuración de la solicitud analítica, inmediatez para la consulta de resultados y gracias a la conectividad entre sistemas permite disponer de la información con la que realizar seguimientos y evaluar las actuaciones y procesos dentro de un ciclo de mejora continua y búsqueda de la excelencia.
 
Francisco Soriano es Xerente del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo





 Publicado en "El Hospital del Futuro: Las ideas de los expertos"

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